Métodos de propaganda: El espacio digital como frente de lucha
- chaksaastal
- 21 abr
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Por: Valente Saavedra
En “¿Por dónde empezar?” Lenin identifica correctamente que hay una demanda por contenido clandestino y combativo por parte de la clase obrera. El medio comunicativo más efectivo para esta tarea a finales del siglo XIX era la imprenta, el periódico de papel.
“La clase obrera rusa, a diferencia de las clases y sectores de la sociedad rusa, da muestras de un interés constante por los conocimientos políticos, y constantemente (no sólo en períodos de particular excitación) presenta una enorme demanda de publicaciones clandestinas.”
Sabemos que el periódico impreso está en declive, tampoco existe una demanda por publicaciones clandestinas. Según datos del INEGI la lectura de periódicos disminuyó 31.6 puntos porcentuales, al pasar de 49.4 % de la población lectora en 2015 a 17.8 %, en 2024. Adicionalmente el periódico, específicamente en su forma impresa, se encuentra en una situación aún más preocupante. Datos de la Cámara Nacional de la Industria Editorial Mexicana (CANIEM), nos dicen que la venta de periódicos impresos ha caído más del 50% en la última década. En 2012, se vendían diariamente más de 5 millones de ejemplares; en 2024, la cifra ronda apenas los 2 millones ¿Qué hacer?
El declive del periódico impreso debe entenderse como parte de una transformación más amplia en los hábitos de consumo de información. Este proceso ocurre en paralelo al crecimiento del uso de redes sociales y medios digitales, que hoy concentran una parte significativa de la atención de amplios sectores de la población. Esta situación obliga a cuestionar el papel que deben desempeñar estos medios en la propaganda política y en la lucha de clases contemporánea.
Frente a este escenario, pueden identificarse distintas posturas. Por un lado, existe la idea de que el problema puede resolverse mediante un redoblamiento de esfuerzos en la producción y distribución de propaganda impresa, asumiendo que la voluntad por sí sola puede revertir una tendencia determinada por condiciones materiales más amplias. Por otro lado, se presenta una tendencia que desestima el papel de las redes sociales, sin considerar su alcance real en la actualidad. Sin embargo, más allá de estas posiciones, el espacio digital forma parte de la realidad concreta en la que se desarrolla la lucha política, por lo que resulta necesario analizar su papel de manera rigurosa.
Ambas posturas expresan una comprensión parcial del problema. La discusión requiere un análisis concreto de la situación concreta, que permita comprender las condiciones reales en las que se desarrolla la propaganda y la organización.
En este sentido, la propaganda impresa y la propaganda digital deben entenderse como herramientas que pueden y deben complementarse. La experiencia de la Juventud Comunista en Yucatán muestra que el uso planificado de redes sociales puede contribuir al fortalecimiento de la organización, siempre que este trabajo se articule con la práctica presencial y el trabajo político entre las masas.
El internet como frente de lucha
En un sentido físico el internet es una serie de cables, servidores, redes e infraestructura que ha cambiado la manera en que los seres humanos se comunican entre sí. Esta base material posibilita la existencia de un espacio digital al que mayormente accedemos mediante nuestros dispositivos electrónicos. Es aquí donde una parte importante de la población mundial interactúa entre sí, se comunica y almacena diferentes tipos de información. Intercambiamos memes, vemos reels, mandamos emails. De cierta manera el internet representa una pequeña parte de la conciencia colectiva de la humanidad.
Los fundamentos del materialismo dialéctico nos dicen que la realidad material condiciona la consciencia, y en este sentido, sabemos que estos medios al ser controlados por la burguesía reproducen, mayormente, la ideología de la burguesía.
Los desarrollos técnicos bajo el capitalismo están subordinados a la acumulación de capital y al control ideológico de la clase dominante. Cabe entonces preguntarse cómo el internet ha afectado al mundo y cómo ha sido utilizado por los monopolios y las potencias imperialistas para servir a los propósitos del gran capital. Mencionaré tres ejemplos por brevedad, pero muchos otros podrían listarse:
Revoluciones de color: A inicios de noviembre 2025 ocurrió un intento de revolución de color liderado por una sección específica de la burguesía mexicana apoyada por una sección de la clase política. Utilizando la plataforma de "Discord" y tácticas desarrolladas por expertos en ciencias políticas americanos, lograron pequeñas movilizaciones que resultaron en 120 personas heridas. Si bien esta estrategia no resultó efectiva en México, fue sumamente exitosa en Nepal. Este es un ejemplo de una larga serie de revoluciones de color que desde hace décadas han adquirido un importante aspecto digital. Es por esta razón que la primavera árabe también ha sido llamada la "revolución de Facebook". Sin embargo, hay que puntualizar que siempre tras de estas, no solo están las redes sociales, sino también hay sectores de la burguesía financiando las movilizaciones.
Ataques incel: La comunidad incel es un espacio de radicalización misógina donde la violencia patriarcal es fomentada por grupos de hombres en diversos espacios digitales. Se compone de hombres alienados que, en vez de dirigir su justa furia, causada por la decadencia del capitalismo a la burguesía, la dirigen a las mujeres. Este fenómeno ha resultado en múltiples ataques terroristas. Algunos a mencionar serían el incidente de Toronto, donde Alek Minassian utilizó una vagoneta para atropellar transeúntes resultando en 11 muertes, o la matanza de Isla Vista donde Elliot Rodger realizó un tiroteó que asesinó a 6 personas. Más recientemente, el 22 de septiembre de 2025, un alumno del CCH Sur realizó un ataque con arma blanca que terminó por quitarle la vida a un trabajador de dicho plantel.
En la política burguesa moderna: los partidos políticos de la actualidad no solo incluyen un componente exhaustivo y profesionalizado de organización y propaganda digital. Las redes sociales han sido utilizadas entre potencias imperialistas para intentar influir en los resultados de las elecciones en otros territorios. Un ejemplo muy claro de esto es la interferencia rusa en las elecciones estadounidenses de 2016.
Resulta claro entonces que el internet ha sido utilizado por la burguesía para la guerra de clase. En esta situación resulta de suma importancia entender que maneras tiene el proletariado para defenderse, y más aún para contraatacar. Debemos tener claro que la revolución no ocurrirá por internet, la lucha de clase ocurre en la vida real.
La demanda por propaganda digital
El internet es una de las herramientas de propaganda más poderosas a la que tenemos acceso. A diferencia de la burguesía, les comunistas no tenemos acceso a grandes producciones cinematográficas, no tenemos acceso a las grandes televisoras. Si bien sabemos que el internet no es un espacio público o democrático, comparativamente nuestro acceso y participación en el espacio digital es mayor.
Actualmente existe una amplia demanda por contenido anticapitalista y combativo, muchos hemos llegado al marxismo (al menos parcialmente) por nuestro consumo de contenido digital. Quienes satisfacen esta demanda digital en el presente son mayormente comunistas no organizados, oportunistas, liberales radicales, diversos tipos de anti-capitalistas, colectivos, anarquistas, entre otros. Dejando que todo en claro que todo influencer "radical" no organizado frecuentemente es más un oportunista que un revolucionario. Algunos ejemplos por mencionar:
Dannyelcomunista: 200,000 seguidores en Instagram y Tiktok
Diego Ruzzarin: Se dice a sí mismo marxista, 1 millón de seguidores en Instagram y youtube
Migala: 1 millón de seguidores en youtube
Memes Marxistas-Leninistas: Página de facebook con 100,000 de seguidores
Marxismo Ilustrado: 50,000 seguidores en instagram
Hay cientos de personas cuyo ingreso principal proviene de la creación de contenido político radical. Esta audiencia y esta atención, como recursos materiales, debe ser un espacio de disputa. Por último y para concluir el análisis me gustaría ofrecer una breve lista de consideraciones que no es más sino una invitación para ahondar en el tema:
El internet como espacio de reclutamiento
El internet como posible fuente de ingresos
¿Cómo podemos más efectivamente mantener conectado todo esfuerzo digital con un esfuerzo presencial?
Esta es una tarea organizacional ¿cómo podemos hacer que la mejora en la capacidad organizativa del aspecto digital se traduzca a una mejor capacidad organizativa en todas las áreas?
Las tesis del cuarto congreso de la Juventud Comunista nos dan una guía para abordar el tema de la propaganda digital que puede resumirse de la siguiente manera:
El uso de las redes digitales constituye un medio que amplifica la agitación y la propaganda, cuya base se encuentra en el trabajo presencial permanente entre la juventud trabajadora. La combinación de brigadas, prensa impresa y producción audiovisual permite fortalecer el vínculo con las masas y dotar de mayor alcance a la labor organizativa. Sin embargo, la propaganda presencial, nunca debe subordinarse ni estar por debajo de los medios digitales. Al mismo tiempo, el fortalecimiento ideológico de la militancia asegura que cada acción refleje claridad política frente al aparato ideológico de la burguesía.
La comprensión rigurosa de la diferencia entre agitación y propaganda, así como el estudio científico de sus métodos, permite desarrollar intervenciones más eficaces, capaces de incidir en la conciencia de distintos sectores de la juventud. En este proceso, la comunicación revolucionaria se consolida como un arma que no solo difunde ideas, sino que organiza, forma y orienta a la clase trabajadora en la lucha contra el capitalismo









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