Insumisión obrera: contra la patronal

Actualizado: hace 3 días
Por Hiram Quintero
¿Sabes quién sí tiene conciencia de clase?
Los millonarios, los ricos , los dueños de empresas, saben proteger sus intereses y saben aprovecharse de nuestra fuerza de trabajo. Por ejemplo, les dicen a sus recursos humanos que no contraten trabajadores sindicalizados, para no correr riesgos de tener trabajadores "Problemáticos" que después defiendan sus derechos; saben bien que el Sindicalismo es una herramienta poderosa de la clase obrera para proteger sus derechos de manera colectiva.
Además crean sindicatos “charros” o “blancos” estos no velan por lo derechos de los trabajadores ni son combativos, más bien sirven para desmovilizar protestas o huelgas y velar por los intereses patronales; les hacen firmar hojas en blanco a sus empleados para que ya tengan lista su carta de renuncia para ahorrarse dar una liquidación, en caso de un despido injustificado. Prometen derechos laborales como si fueran opcionales para mantener más tiempo a sus trabajadores y luego no los dan o los dan tarde, hasta 3 meses después cuando la Ley federal de trabajo dicta que debe ser al momento, y cuando los conceden, los dan como premio o como una forma de demandar más productividad. Contratan trabajadores jóvenes con el supuesto pretexto de que “aprendan con nosotros”; cuando lo que quieren es trabajadores recién salidos del sistema educativo que son dóciles y que harán lo que sea por tener experiencia laboral aun trabajando más por menos sueldo y condiciones laborales pésimas; que luego despedirán sin darles lo que corresponde por ley, si no lo exigen.
Si es que pagan más de lo que dice la ley, lo que hacen es no dar cuenta de ese dinero para ahorrarse impuestos, haciendo un contrato que establezca que lo que se da es el salario mínimo, aún si es un trabajador especializado o con carrera, con esto afectando su cotización para el retiro frente al IMSS.
Aumentan sus ganancias flexibilizando sus horarios laborales, para que estratégicamente puedan hacer que sus trabajadores estén siempre a su disposición, y en los momentos de más sobrecarga y así no pagan horas poco productivas, se dan el lujo de compartir el horario a las 12:00 pm dejando poco espacio para que el trabajador organice su tiempo, ayudándose del uso de mensajes instantáneos;les hacen hacer horas extra como obligación y luego tratan de dar les alguna comida como pizza, cuando bien saben que el fruto de su trabajo vale más que eso, quieren que se sacrifiquen y se pongan la “camiseta” cuando no son solidarios con sus trabajadores y los ven como reemplazables. Ocultan sus ganancias, dicen que están en quiebra y que "Apenas da para los sueldos" cuando el trabajador en 1 hora de trabajo ya logró hacer más de lo que vale su sueldo, se enriquecen demasiado. En vez de mejorar las condiciones del trabajador, lo que hacen con el dinero que les sobra es abrir más franquicias, expandirse comercialmente a otros países, invertir en nuevos productos, para seguir sin pagar utilidades y acaparando más capital; en beneficio de su propia clase.
La clase burguesa sabe defender sus intereses, porque disponen del tiempo y del poder económico, por eso como trabajadores, la lucha organizada en sindicatos de trabajadores es la mejor opción legal, si bien los patrones usan métodos para mantener alejados a los trabajadores: en la lucha por quien tiene el mejor puesto y quien "lame mejor la bota" no hay que dejarse engañar, no hay que perder la solidaridad de clase, apoyar a tus compañeros de trabajo es fundamental como principio de organización, hablar de sus problemas y
buscar resolverlos, porque como clase nuestra fuerza está en la unión y la organización, porque somos más y los que generamos la riqueza realmente. Tenemos que desarrollar un espíritu de insumisión proletaria, que no tema defender los derechos, y entender que nuestra fuerza está en la unión; entender qué los patrones se mueven muchas veces desde la ilegalidad, que no juegan limpio y no lo van a hacer, mientras se los permitamos.
Esta actitud de insumisión no nace de la noche a la mañana, viene de varios pasos que son necesario, teoría y práctica van unidas, primero es conocer los derechos laborales y/o el contrato individual o colectivo, muchos patrones se aprovechan de la ignorancia, pero una vez que se topan con un trabajador que no solo sabe sus derechos si no que los defiende, es cuando se dan cuenta que no pueden aprovechar se. El segundo paso es la defensa colectiva, hay que dejar atrás la educación de la propia burguesía que nos dice que ellos nos están haciendo un favor dándonos trabajo y como si no hubiera más beneficios para ellos por nuestra fuerza de trabajo, o de que nada sirve pelear que hay que ser conciliadores y pacíficos, no, cuando uno empieza a organizarse y ve como la patronal tiene que ceder es cuando uno toma fuerza e ímpetu, necesitamos pequeñas y luego grandes victorias; luchar solos nos hace vulnerables y dispersos, necesitamos luchar juntos para vencer, para ampliar y defender mejor, tercero conocer las tácticas de clase, como por ejemplo la creación de sindicatos para tener un contrato colectivo que obligue al patrón a mejorar las condiciones más allá de los que establece la Ley Federal de Trabajo, protesta y la confrontación colectiva, el acompañamiento legal a centros de conciliación y arbitraje, entre otras.
Es preciso abandonar la resignación por llegar a lucha activa por mejorar las condiciones de trabajo, sólo una ideología proletaria y científica es capaz de hacerlo, el trabajador necesita un conocimiento histórico de que los grandes logros de nuestra clase, los derechos nunca han venido por la bondad o buena voluntad de los patrones si no por que los arrancamos, por qué se luchó por obtener los: y hoy más que nunca que retroceden los derechos y empeoran las condiciones de vida, es precisos saber lo, significa que las cosas pueden mejorar si nos ponemos en marcha como clase.
Somos la clase de vanguardia que mueven la historia y la industria con nuestras manos, si no somos capaces de ver la lucha de intereses entre patronos y proletarios, no vamos a avanzar en nuestra lucha, no es necesario amortiguar o conciliar si no poner en evidencia las contradicciones entre clases y luego poner en marcha acciones. De tal manera que el avance de un país se miden en el desarrollo de su industria no de su extensión territorial o número de habitantes, por lo que el obrero tiene un potencial enorme para paralizar la economía si se organiza, más allá, solo de las luchas económicas si no también con mira a cambiar la política o la economía.









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